|
Texto clave:
"Estando
persuadido de esto, que él que comenzó en vosotros la buena obra, la
perfeccionará hasta el día de Jesucristo." Fil. 1:6. Este hermoso
verso de Pablo nos declara que el nuevo pacto es historia, ha sido
confirmado y sellado en la cruz del calvario. Nuestra salvación está
completa hace mas de 20 siglos atrás.
-
Cristo es el principio de nuestra salvación y el final de nuestra
salvación.
-
Nuestro Salvador es el alfa de nuestra salvación como asi mismo es
la omega de nuestra salvación. Estas dos palabras alfa y omega son
la primera y última letras del alfabeto griego, idioma en que fue
escrito el nuevo testamento.
Toda
nuestra salvación desde el mismo comienzo hasta la final restauración
es obra de Dios. No existe en el alfabeto de nuestra salvación lugar
para la doctrina del mérito. Es por gracia y solo por gracia.
1. Dios activa nuestro ser
Dice Pablo: "Porque Dios es el que en vosotros produce el querer como
el hacer por su buena voluntad." Filipenses 1:6. El apóstol usa una
palabra familiar para nosotros en nuestro lenguaje; querer (energew)
de donde viene la palabra energía, fuerza. Dios es el autor y nuestra
fuente de energía espíritual, o como dijera Lucas en Hechos 17:28:
"Porque en él vivimos nos movemos y somos."
2. Todo nuestro ser es santificado por Dios
Desde el mismo comienzo Dios tendrá cuidado de nuestro bienestar
espiritual, a través de su Espíritu Santo él nos mantendrá en sus
santos caminos. Pablo lo expresa así: "Y el Dios de paz os santifique
en todo; para que vuestro espíritu alma y cuerpo sea guardado entero
sin reprensión para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el
que os ha llamado; el cual también lo hará." 1 Tesalonicenses 5:23-24.
3. Dios suplirá nuestras deficiencias
En la obra perfecta de Cristo no existe ningún defecto que pueda ser
detectado; él vivió una vida perfecta, su muerte fue perfecta, su
ministerio es perfecto, todos sus atributos de salvación son aplicados
en forma vicaria a cada hijo suyo para que podamos ser perfectos
delante de Dios. Leamos lo que dice Pablo en Filipenses 4:19: "Mi
Dios, pues suplirá todo lo que os falte conforme a sus riquezas en
gloria en Cristo Jesús." Pablo escribe en el primer capítulo de
Efesios sobre las riquezas de Dios:
-
Las
riquezas de su gracia. Efesios 1:7
-
Las
riquezas de su gloria. Efesios 1:17
-
Las
riquezas de su misericordia. Efesios 2:4
-
Las
inescrutables riquezas de Cristo. Efesios 3:8
4. Fuimos comprados con precio infinito
En esta nueva dispensación o pacto fuimos redimidos y comprado por la
sangre preciosa de Cristo. "Porque habéis sido comprados por precio;
glorificad pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los
cuales son de Dios." 1 Corintios 6:20. El precio infinito de nuestra
redención no se puede medir porque es infinito. |